martes, 11 de julio de 2017

La Época Batllista: 1903-1929



Se extiende desde 1903 con el inicio de la primera presidencia de José Batlle y Ordóñez  y finaliza en 1929, con la crisis económica mundial y la muerte de José Batlle y Ordóñez.
José Batlle y Ordóñez, político del Partido Colorado y periodista fundador del diario "El Día" fue presidente en dos períodos (1903-1907 y 1911- 1915) y tuvo una gran influencia en el desarrollo político, económico y social del Uruguay.

Comprende la primera presidencia de Batlle (1903-1907), luego la presidencia de Claudio Williman (1907-1911), la segunda presidencia de Batlle (1911-1915), la presidencia Feliciano Viera (1915-1919), la presidencia de Baltasar Brum (1919-1923), la presidencia de José Serrato (1923-1927) y por último la presidencia de Juan Campisteguy (1927-1931).

A comienzos del siglo XX, el Uruguay vive un proceso de democratización y modernización político-social, que lo coloca en una posición de avanzada en Latinoamérica. Mientras tanto en Europa, aumentaban las tensiones internacionales que llevaron a la Primera Guerra Mundial. La Revolución Rusa de 1917 amenazaba con propagarse por el mundo y los EEUU pasaron a un primer plano.

Fue José Batlle y Ordóñez, perteneciente al patriciado montevideano quien impuso la solución del modelo urbano de país, acorde con el papel gravitante que la ciudad puerto de Montevideo había alcanzado. Se alcanzó un “estado de bienestar”, que por ser excepcional en América Latina, generó la expresión “Suiza de América”, situación que se mantendrá hasta que se hagan sentir en el país los efectos de la crisis de 1929.

El pensamiento de José Batlle y Ordóñez.

Buscaba afirmar la democracia mediante la reforma del Estado y del Partido.

A nivel del Estado:

  • La eliminación de las restricciones a la ciudadanía. En el proyecto batllista de reforma constitucional se planteaba la extensión de la ciudadanía legal a los extranjeros casados con tres años de residencia y con cuatro años a los solteros.
  • La participación directa de los ciudadanos a través del plebiscito.
  • La implantación de un Ejecutivo Colegiado para evitar los excesos del poder personal.
  • La intervención del Estado en la vida económica, que tendrá como principales manifestaciones el estatismo, la nacionalización y el proteccionismo aduanero.
  • El reformismo social basado en el rechazo a la lucha de clases, la confianza en la capacidad del hombre para transformar la realidad y en el papel del Estado para implantar la justicia social.
  • La extensión de la acción educativa, convencido de que la educación colaborará en la superación de los problemas del país y de que todos sus integrantes deben tener las mismas oportunidades.
  • Anticlericalismo como la culminación de un proceso iniciado en el siglo XIX y que terminaría en la separación de la Iglesia y el Estado.

A nivel del Partido:

  • La aparición de un nuevo tipo de partido, el partido de masas organizado democráticamente, mediante la creación del Club seccional como centro de participación y formación cívica de los ciudadanos.
  • La instalación de la Convención del Partido, organismo encargado de la proclamación de los candidatos y del control de la gestión de los gobernantes partidarios.
  • La defensa del gobierno de Partido, pero respetando a la minoría en el ejercicio de su función de control y en la posibilidad de rotación de los partidos en el poder.

Bibliografía consultada:

  • Abadie, S;..., Uruguay en el mundo contemporáneo. 3°Cbu. Editorial Monteverde.


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